Tabary y El Gran Visir Iznogud

Escrito por Manuel Darias
Sucedió en Bagdad, hace muchos cientos de años, una legendaria ciudad en la que entonces gobernaba felizmente el bondadoso e inocentón califa Harún el Pussah. Mas, sin que él siquiera lo sospechase , una sombra maligna empañaba su próspero mandato: el despreciable y pérfido Gran Visir Iznogud , simulando ser su más leal y fiel vasallo, intrigaba a sus espaldas para arrebatarle el poder. Para ello, Iznogud y su cómplice Dilá Lará, perpetraban las más increíbles y estrambóticas intentonas, perfectamente planificadas, pero todas sus innobles felonías fracasaban inexorablemente, colocando a los conspiradores en situaciones comprometidas, incluso para su propia integridad física.

 Los autores

El Gran Visir Iznogud fue una historieta concebida en 1962 por el dúo integrado por Goscinny y Tabary, uno de los equipos más celebrados en lo que al cómic europeo de humor se refiere.
René Goscinny (París, Francia, 1926 - 1977) fue el creador literario de la serie. Artista polifacético, también escribió sagas tan importantes como: Astérix, Lucky Luke, El pequeño Nicolás, Oumpah-Pah y Les Dingodossiers, entre otras. En Iznogud, el genial guionista se burla del gordo, bonachón e inútil califa, despistado y desconocedor de cuanto acontece a su alrededor, para poner el acento en la actuación traicionera de Iznogud, al que presenta como un personaje inteligente, astuto, ambicioso, extremadamente delgado y siempre al acecho ante cualquier ocasión que pueda permitirle cumplir su objetivo fundamental: ser califa en lugar del califa. Al igual que hizo con Astérix, los álbumes de Iznogud están sembrados de inteligentes juegos de palabras que, he de destacar, los traductores españoles han sabido trasladar con acierto a nuestro idioma. Un apunte curioso: no hace mucho tiempo me enteré de que, por lo visto, el nombre de Iznogud es igualmente un afrancesado retruécano de la frase inglesa “He’s no good” ( que no es bueno).
Jean Tabary (Estocolmo, Suecia, 1930 - Pont-l’Abbé-d’Arnoult, Francia, 2011) fue el dibujante encargado de ilustrar la serie. Después de debutar en la revista Vaillant y pasar por Pilote, Tabary, junto con Goscinny, creó Iznogud que, en 1968, se empezó a publicar en Pilote. Su llegada al universo del globo y la viñeta fue puramente vocacional ya que, desde su infancia, mostró unas condiciones innatas para contar historias. Tenía una gran facilidad para inventar relatos y, todas las noches, antes de dormir, les narraba un cuento a sus hermanos menores. Su estilo como dibujante, dentro de los parámetros habituales de la Escuela Franco-Belga, era muy original, con trazos de pincel gruesos y enérgicos que lograban imprimir una gran agilidad y movilidad a las figuras. 

Iznogud protagonista

El título primigenio de la colección fue Las aventuras del califa Harún El Pussah, con lo que parece claro quién era, en un principio, el personaje principal de la serie. Este encabezamiento duró tan sólo dos álbumes, porque sucedió que el innoble felón, con increíble rapidez, se erigió como protagonista absoluto. Así pues, su título inicial, convenientemente metamorfoseado, se convirtió en Las aventuras del Gran Visir Iznogud.
El “malo”, como héroe absoluto de un tebeo de humor, no resultaba gracioso en Europa, por la época en que se creó el personaje. Tampoco era bien visto. No obstante, el infame Iznogud, con su barba afilada como una espada venenosa, su nariz ganchuda y amenazante, sus terroríficas expresiones y sus ocultos deseos de poder para empalar a sus enemigos en la más absoluta impunidad, representó en su día una corriente de aire fresco y renovador en el cómic de humor a escala mundial.
El ambiente oriental y misterioso de la legendaria Bagdad, constituyó el marco apropiado para que Goscinny y Tabary sacaran el máximo partido de tan prometedor escenario. El perverso Iznogud, haciendo uso de su retorcida imaginación, no renuncia a ninguna de las oportunidades que la exótica ciudad de las Mil y Una Noches le brinda. Brujos, encantadores, ilusionistas, alfombras voladoras, lámparas mágicas, hipnotizadores, genios, los más variados brebajes y todo lo que llegue a sus oídos que sea capaz de hacerlo califa en lugar del califa, será experimentado por el simpático desalmado en la minuciosa preparación de sus retorcidos planes.

Un tebeo genial

He de confesar que si tuviera que escoger un tebeo de humor entre los surgidos de la prolífica Escuela Franco-Belga, mi preferido sería, sin duda, Iznogud. Sin restar méritos a la realización gráfica de Tabary, que es fenomenal, el gancho fundamental de la serie son los fantásticos textos de René Goscinny, uno de los más grandes guionistas del tebeo de humor de todos los tiempos a escala planetaria. Los hilarantes y complicados complots urdidos por Iznogud para derrocar al infeliz Califa, constituyen verdaderas obras maestras difíciles de superar.
Cuando, en 1977, fallece Goscinny, sus principales personajes (Astérix, Lucky Luke e Iznogud) quedan huérfanos de sus ingeniosas y complicadas tramas. Hasta entonces, el dúo creativo había realizado trece álbumes. Tabary decide continuar la serie como autor completo, encargándose también de los guiones. En años sucesivos, ya en solitario, el historietista elabora catorce álbumes más, con una elevada cota de calidad en los dibujos y, aunque sus gags son aceptables, no llegan al nivel del genial Goscinny dado que, en mi opinión, tal objetivo era casi imposible.

Editions Tabary

En 1979, después de pleitear contra Dargaud por sus derechos de autor sobre Iznogud, el dibujante y su esposa Colette fundan  Editions Tabary, una casa independiente que gestiona desde entonces todos los proyectos concernientes a los personajes creados por Jean Tabary.
Como, por ejemplo, la serie televisiva homónima de dibujos animados basada en el tebeo Iznogud, dirigida por Bruno Bianchi que, a partir de 1995, se difundió por varios países europeos, entre ellos España. De producción franco-británica, se emitieron cincuenta y dos episodios de trece minutos de duración cada uno.
En 2005, se estrenó igualmente una película francesa sobre las aventuras del maligno Visir, dirigida por Patrick Braoudé que, curiosamente, contó con la participación de la actriz española Elsa Pataky en el papel de Prehti-Ouhman. 
Según datos de Editions Tabary, en los cuarenta y nueve años de permanencia de Iznogud en el mercado del cómic, la serie ha vendido diez millones de álbumes en todo el mundo y ha sido traducida a quince lenguas. Todo un éxito.
El último volumen aparecido, el que hace el número veintiocho, titulado Las mil y una noches del califa, ha sido realizado por los hijos de Jean Tabary. Los textos fueron escritos por Muriel y Stéphane, estando a cargo de Nicolás la realización gráfica.
En España, las aventuras de Iznogud han sido publicadas por Bruguera, Grijalbo y, más recientemente, por Planeta DeAgostini. 
En 2008, Jean Tabary había sufrido un infarto cerebral seguido de una depresión, que lo dejó inutilizado para ejercer su profesión de dibujante.

Tebeografía de Tabary
1955.- Richard y Charlie
1958.- Grabadu y Gabaliouchtou
1959.- Totoche
1960.- Valentín el Vagabundo (con Goscinny)
1962.- El Gran Visir Iznogud (con Goscinny)
1966.- Corinne y Jeannot
1969.- Las buenas recetas de Bouboule

© Manuel Darias

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