Como un niño atrapado en el cuerpo de un adulto con su inseparable oso de peluche Teddy y Austin Mini color amarillo verdoso y negro con un candado en su puerta Mr. BEAN vive en un pequeño apartamento al norte de Londres. Habla muy pocas veces y cuando lo hace es siempre con pocas palabras. Personaje de ficción interpretado por Rowan Atkinson que el 1 de enero de 1990 en la cadena de televisión ITV presentaba su primer episodio titulado THE EXAM donde aparecía como un estudioso de la trigonometría avanzada. La serie Mr. BEAN con su humor ácido se convirtió en sus cinco años de emisión en Inglaterra en una de las más seguidas, alcanzando una cuota de 18,74 de millones de espectadores durante el episodio THE TROUBLE WITH MR BEAN en 1992. Después de siete años desde su último capítulo emitido el 31 de octubre de 1995 se realizaron dos temporadas (2001-2003) de la serie en dibujos animados.
pata, pero no pueden hacerlo porque cuenta con la recomendación del director del museo. Para asegurarse de que su incompetencia quede de manifiesto ingenian un plan para enviarle a los EE.UU. como un experto en arte con el fin de adquirir el cuadro más valioso del mundo. A los pocos días de su llegada, destroza prácticamente todo lo que toca, desde la carrera y el matrimonio de sus anfitriones hasta el cuadro más importante de América. Pinturas, arte y humor inglés en las catástrofes y desdichas creadas sin querer por Mr. Bean y su particular manera de resolver los problemas que aparecen en sus acciones. Un maestro del desastre que hasta el año 2007 no regresaba a la cartelera de los cines con su segunda entrega LAS VACACIONES DE MR. BEAN, con Steve Bendelack dirigiendo al más puro y genuino Bean, en esta ocasión en Francia, donde con su pasaporte en mano vemos por primera vez su nombre: Rowan Bean. La vital y glamurosa Cannes es ahora quien sufrirá las consecuencias de las aventuras de Bean, ni siquiera la alfombra roja de su emblemático festival de cine se librará de este turista venido de Londres al que no le salen las vacaciones como esperaba y termina siendo el hombre más buscado de Francia. Aprovechando la dificultad de que no domina el idioma francés vuelve a la faceta muda y de la mímica del humor tan trabajada en
el personaje televisivo que bebe de las fuentes de Peter Sellers, se acerca a la esencia del tono clásico francés de Jaques Tati y al discurso visual de las comedias del cine mudo de Buster Keaton y Charles Chaplin, algo que Rowan Atkinson está satisfecho de haber recobrado después de la concesión de la primera película de 1997 en que interpreta a un Mr. Bean que se mete en un gran lío artístico en Los Ángeles y que considera hablaba demasiado a fin de acoplarse a la comedia familiar USA, título que superó los 260 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo. Atkinson recupera en esta segunda entrega cinematográfica al Mr. Bean que creó junto a Richard Curtis hace diecisiete años para una serie en la televisión británica que triunfó en los cerca de cien países en los que se emitió y reitera que esta película es "más europea y más cercana a la serie de televisión. Aquí, el personaje habla menos, con lo que estoy muy de acuerdo porque me gusta más Mr. Bean cuando está callado. Otra novedad es que se despierta su instinto paternal, algo desconocido en él", y también tendrá la sensación de estar enamorado. Todo esto ocurre cuando va conociendo a sus nuevos compañeros del viaje que realizará a Francia tras ganar el primer premio de la lotería organizada por la parroquia a la que pertenece. Entre ellos está Stepan, el hijo de un cineasta ruso, y Sabine, una joven promesa de las pantallas europeas. Entre las peripecias que le suceden va conociendo un país galo que no es el que había recreado en su imaginación, desde su gastronomía, transportes,
paisajes, monumentos, costumbres,... mientras tendrá que enfrentarse al narcisismo del cineasta estadounidense Carson Clay, interpretado por Willem Dafoe que se dirige al Festival de Cannes, y a un 'maitre' cuyo registro lo hace el actor secundario francés Jean Rochefort. Una road movie al estilo Bean donde adquiere una gran importancia su cámara de video que se convierte en su ventana donde vemos lo que ve, lo que piensa, lo que siente Mr. Bean, llegando al final coral y musical donde colisionan dos películas. Una forma de jugar con la realidad y la irrealidad.
mar en su piel y sentir la melodía de la canción LA MER interpretada por Charles Trenet. El mar meció mi corazón para la vida... ("la mer a bercé mon coeur pour la vie..."), una letra y una música que llenan la atmósfera de la última escena de LAS VACACIONES DE MR. BEAN, donde vemos como al descubrir la playa a través de una ventana Mr. Bean atraviesa la carretera repleta de coches desde el balcón del hotel donde se encuentra en una de las escenas más inolvidables del filme para conseguir al fin el objetivo de su viaje. Como recuerda Rowan Atkinson "El triunfo de mr. Bean está en que parece que siempre va a fracasar, pero al final sale adelante. Además, siempre está contento y feliz, pase lo que pase es un tipo optimista".FICHA TÉCNICA
Título: LAS VACACIONES DE MR. BEAN - Título original: Mr. Bean's holiday - Dirección: Steve Bendelack - País: Reino Unido - Año: 2007 - 110 mn. - Interpretación: Rowan Atkinson (Mr. Bean), Max Baldry (Stepan), Emma de Caunes (Sabine), Willem Dafoe (Carson Clay), Karel Roden (Emil), Jean Rochefort - Guión: Robin Driscoll y Hamish McColl; basado en un argumento de Simon McBurney - Producción: Peetr Bennett Jones, Tim Bevan y Eric Fellner - Música: Howard Goodall - Fotografía: Baz Irvine - Montaje: Tony Cranstoun - Diseño de producción: Michael Carlin - Vestuario: Pierre-Yves Gayraud - Estreno en España: 30 Marzo 2007.
© María José S. Bermejo 